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Rudolf Steiner

PASADO LUCIFÉRICO, FUTURO AHRIMÁNICO A LA LUZ DEL PRESENTE –g a 193

Un desarrollo futuro de la  humanidad, según el lado físico, será un descenso. Un avance, en el sentido de elevación, podrá ser realizado únicamente a través de los procesos físicos. Este hecho de por sí ya conducirá al desarrollo de fuerzas espirituales. En la antigua cultura pagana, sin tomar encuentra la cultura judía-hebrea de contextura completamente diferente, mediante la actividad de los misterios, el hombre aun estaba relacionado con el cosmos, gracias a la sabiduría primaria, que se remite a una encarnación de Lucifer en oriente. A través de esta sabiduría, pudo ser comprendida aun la encarnación, la entidad crística – (Gnosis). Una encarnación de Ahriman tendrá lugar en occidente. El hombre tiene que ir al encuentro de este acontecimiento, con la conciencia plenamente desarrollada, a través de la incorporación de lo espiritual.

Los medios de Ahriman, para la efectiva preparación de su encarnación: la recepción inconsciente de lo espiritual a través del alimento, la vida unilateralmente intelectual, sin entusiasmo y sin calidez anímica-humana, la adhesión a contextos de herencia y entidades políticas, lo mendaz de la estadística, la interpretación no-espiritual de los Evangelios. El combate de estas corrupciones propuestas por Ahriman, a través de auténtico conocimiento espiritual. Deficientes emprendimientos en ese sentido: Cardenal Newman en el terreno religioso, Robert Wilbrandt en el ámbito social. Como el hombre en el decaimiento de su cuerpo, observa la perspectiva de una nueva vida, es necesario aprender a reconocer en el decaimiento de la Tierra, lo inmortal de toda la evolución terrenal, insertándolo al desarrollo.

La fase evolutiva de la humanidad, que en nuestra época comienza con un carácter especial – esto, naturalmente se puede decir de toda época, solo que entonces se debe caracterizar al tipo de época en su fase – puede ser caracterizada de manera tal que todo aquello que la humanidad tendrá que vivenciar en el curso de la vida terrenal en el mundo físico, será una especie de descenso, un retroceso, un desarrollo adverso. Ya ha pasado el tiempo aquel en el cual la humanidad avanza través de las fuerzas físicas cada vez más ennoblecidas. En el próximo tiempo, la humanidad TAMBIÉN avanzará, pero tan solo mediante el desarrollo espiritual, a través de un desarrollo que se eleva por sobre los procesos del plano físico. Los procesos del plano físico no serán tales, que a partir de los mismos, la humanidad al entregarse a los mismos, puedan obtener una satisfacción. Aquello que está señalado en nuestra ciencia espiritual, lo que hemos caracterizado en nuestro ciclo acerca de la “Apocalipsis”: que el rumbo está orientado hacia “la guerra de todos contra todos”, esto desde el marco actual, debe ser considerado como algo muy serio y significativo. Debería ser tomado de manera tal que no meramente sea una verdad teórica, sino que llegue asimismo a la expresión en el accionar y en el comportamiento de los hombres.

Justamente por la circunstancia, que los hombres poca alegría cosecharán del desarrollo del plano físico en el futuro, esto los impulsará a convencerse de que la evolución deberá provenir de las fuerzas espirituales.

Este hecho lo podemos comprender al tomar en cuenta un lapso mayor del desarrollo de la humanidad, tomándolo como índice de aquello que tendrá que acontecer a la humanidad en el futuro, en medida cada vez mayor. Se podrá comprender, hacia qué metas conducen las fuerzas aquellas de la humanidad, que se expresarán en los procesos devastadores guerreros, de rítmica aparición, siendo que la actual catástrofe bélica (1914) es tan solo el comienzo. Creer, que a través de algo que se añade a esta catástrofe bélica podría generar tiempos duraderos de paz para la humanidad en el plano físico, es directamente una ilusión.

Esto no será el caso. Aquello empero, que debe acontecer sobre la tierra, deberá ser un desarrollo espiritual. Comprenderemos su espíritu, su orientación, su sentido, al contemplar un espacio relativamente largo, previo al Misterio de Golgotha, cuando luego tomamos en cuenta algo del sentido del Misterio de Golgotha y cuando intentamos contemplar la prosecución del accionar del Misterio de Golgotha en el futuro desarrollo de la humanidad de manera espiritual.

Hemos contemplado al Misterio de Golgotha desde los más diversos aspectos. Hoy adicionaremos otro, al caracterizar aquello que ha antecedido al Misterio de Golgotha, con respecto a la civilización humana, hasta el tercer milenio anterior a la era cristiana y que ha durado hasta la época del desarrollo cristiano, a modo de cultura pagana.

A esa cultura pagana se ha insertado a modo de un oasis, la cultura judía-hebrea de modalidad completamente diferente, de la cual luego ha surgido el cristianismo.

Podemos comprender la cultura pagana al entender, que se trataba esencialmente de una  cultura de la toma de conocimiento más abarcativa que las fuerzas terrenales. Podemos decir: recién a través de la cultura judía-hebrea, a la humanidad se le ha inoculado el elemento moral. En la cultura pagana, el elemento moral no poseía una existencia aislada. Para ello empero, esta antigua cultura pagana estaba dispuesta de manera tal que, el hombre se sentía como miembro del cosmos en su conjunto.

Esto, lo tenemos que tomar en cuenta de especial manera. El hombre que como perteneciente a la vieja cultura pagana se encontraba en la tierra, se sentía miembro de todo el cosmos.

Sentía como las fuerzas que actúan en el curso de las estrellas, cobran continuidad en sus actos propios, o mejor dicho: en las fuerzas que actúan en sus actos. Lo que más tarde ha cobrado validez como astrología, lo que aun en nuestra época es tomado como astrología, podríamos decir que es tan solo un reflejo, y un reflejo incierto de aquello que ha sido la sabiduría antigua, que era descendida de los cursos estelares y que al mismo tiempo ha impartido el reglamento para al actuar humano.

Podemos entender estas antiguas culturas solamente cuando desde el aspecto de la ciencia espiritual, arrojamos un poco de luz sobre aquello que en realidad ha sido en el sentido externo, la evolución de la humanidad, en el cuarto, en el quinto milenio pre-cristiano.

Estamos hablando naturalmente, tan pronto de la era segunda, tan pronto de la era primera post-atlántica, pero es un error, imaginar la existencia humana sobre la tierra en ese quinto, sexto, séptimo milenio previo a la era cristiana, con semejanza a la existencia humana de la actualidad. Es cierto que estos hombres de aquellos antiguos milenios- al andar por la tierra – tenían una especie de vida anímica instintiva, que en cierto sentido se aproximaba en medida  mayor a vida anímica animal, que a la actual humana. Pero captamos de manera muy unilateral la vida humana al decir por ejemplo: si, cuando retornamos a estos antiguos tiempos, los hombres más bien se asemejaban a los animales. Lo que aquí sobre la tierra andaba, por cierto, que en la constitución anímica se asemejaba a lo animal; estos cuerpos-animales, que a cambio de ello, se sentían pertenecientes de los mundo suprasensorios y sobre todo, de los mundos cósmicos. Y podemos decir: cuando nos alejamos de suficiente manera, como ser al quinto milenio pre-cristiano, los hombres eran de manera tal que usaron cuerpo animales más bien como instrumentos y no, integrados a ellos. Al querer definir con exactitud a esos seres humanos, tendríamos que decir: al estar despiertos estos hombres, de hecho andaban como los animales con una vida anímica instintiva; pero a esa vida instintiva-anímica, se integraba algo así como sueños de su estado dormido, algo así como un ensueño, un soñar despierto. En estos sueños-despiertos reconocieron como habían descendido para solamente usar los cuerpos animales. Aquello que era realmente constitución anímica humana interior, luego se convirtió en contemplación cultica, en acto cultico en Ministerio-Mithras, donde vemos que el símbolo principal es el Dios Mithras, montado sobre un toro, arriba, el cielo estrellado, al cual ÉL pertenecía, abajo lo terrenal, a lo cual pertenece el toro. Este símbolo no ha sido un símbolo para estas personas antiguas, sino ha sido la contemplación de la realidad. El hombre sentía su constitución anímica de manera tal que se decía: al estar fuera de mi cuerpo durante la noche pertenezco a aquello que son las fuerzas del cosmos, del celo estrellado; despierto por la mañana, me valgo del instinto animal, dentro de un cuerpo animal.

Entonces sobrevino, diríase, en cierto modo una época de penumbra acerca de la evolución humana. Se trataba de una vida de la humanidad algo más apática, más embotada, en la cual los sueños cósmicos se fueron retirando, en la cual la vida instintiva cobró la supremacía.

A través de los misterios fue resguardado aquello que anteriormente  ha sido constitución anímica humana, en especial por los misterios asiáticos. La  humanidad en general, en tanto no estaba captada por la sabiduría de los misterios, vivía una existencia más bien  sumida en penumbra en el cuarto milenio, hasta el tercer milenio. Podemos decir; en esta época, en el cuarto milenio y el comienzo del tercer milenio con anterioridad al Misterio de Golgotha, la vida en general a través del mundo asiático y el mundo conocido por entonces, ha sido una vida sumida en la penumbra, una vida anímica instintiva; hubo empero los misterios, en los cuales las ceremonias activas introducían realmente a los mundos espirituales. Y desde allí, los hombres nuevamente fueron iluminados.

A comienzos del tercer milenio aconteció algo muy significativo. Al querer definir de donde provenía esa vida en penumbra, instintiva, podemos decir: la entidad espiritual-anímica del hombre, por entonces aun o podía valerse de los órganos humanos de la razón. Estos órganos destinados a la razón ya existían, estaban formados en la entidad física del hombre; pero la entidad anímica-espiritual, no pudo valerse de los mismos. De modo tal que a través de su pensar, y mediante sus fuerzas de juicio, los hombres nada pudieron obtener en lo referido a conocimientos. Pudieron obtener únicamente aquello que les fuera dado procedente de los misterios. Entonces al comienzo del tercer milenio, en el oriente de Asia, hubo un significativo acontecimiento.

En la proximidad del ministerio ceremonial de los Misterios, creció un niño procedente de una de las familias de la nobleza de la región. Las circunstancias se dieron de manera tal que el niño podría participar de las ceremonias, seguramente porque los sacerdotes ejecutantes, tomaron a modo de inspiración, la presencia del niño en el lugar,

Y cuando el hombre que vivía en el interior del niño cumplía aproximadamente cuarenta años, aconteció algo peculiar. Quedó en evidencia, y tenemos que destacar, que el acontecimiento ha sido pre-visto de manera ciertamente profética, por los sacerdotes de los Misterios – que este hombre, al cual se le había permitido crecer en uno de los Misterios asiáticos-orientales, a la edad de alrededor de los cuarenta años, de pronto pudo captar el sentido de aquello que con anterioridad únicamente a través de la revelación había llegado a los Misterios, y pudo captarlo mediante la fuerza humana del juicio.

Ciertamente ha sido el primero que pudo valerse de los órganos de la razón humana, pero tan solo en apoyo a los Misterios.

Al traducir a nuestra lengua aquello que han dicho los sacerdotes de los Misterios acerca de este asunto, tenemos que decir: ¡En este hombre se ha encarnado Lucifer mismo!- y esto es un hecho importante, significativo, que en el tercer milenio pre-cristiano, en el oriente de Asia hubo verdaderamente una encarnación efectiva de Lucifer – puesto que esa personalidad luego se dedicó a la enseñanza – de la cual partió aquello que se señala como la cultura pagana pre-cristiana, aquello que cobraba vida aun en la gnosis de los primeros siglos cristianos.

De ninguna manera tenemos que sostener una crítica adversa acerca de la cultura de Lucifer. Dado que aquello que el pueblo griego ha aportado en belleza  y visión filosófica, aquello que vive en la antigua filosofía griega, también en las tragedias de Aquiles, todo esto no hubiese sido posible, sin esa encarnación luciférica. Esta encarnación luciférica ha sido aun poderosa en el sur de Europa, en el norte de África, en el occidente de Asia, en los primeros siglos del cristianismo. Y creando el Misterio de Golgotha había acontecido sobre la tierra, ha sido esencialmente, la sabiduría luciférica, a través de la cual pudo ser comprendido el Misterio de Golgotha. Aquello que a modo de gnosis se dispuso en un principio para la comprensión del Misterio de Golgotha, de hecho se hallaba fecundado por la sabiduría luciférica. De modo tal que en principio tenemos que remarcar: al principio de nuestra era cristiana, aconteció la encarnación del Cristo; y en principio, la encarnación del Cristo era comprendida por el hecho de que aun existía la energía de la antigua encarnación luciférica, que en realidad recién desapareció para el conocimiento humano, en el cuarto siglo post-cristiano; así y todo, tuvo sus post-efectos, sus rezagados. Ahora, a estas dos encarnaciones, la luciférica de las épocas antiguas y a la encarnación del Cristo, que brinda el verdadero sentido de la encarnación terrenal, se adicionará una tercera, dentro de un tiempo no prolongado. Y estos acontecimientos del presente se están moviendo esencialmente de manera tal que esta tercera encarnación ya está en preparación.

Al estar señalando la encarnación de Lucifer en el tercer milenio pre-cristiano, tenemos que decir;: a través de él, el hombre ha adquirido la facultad de valerse de los órganos de la razón, de la fuerza del juicio. Ha sido Lucifer mismo en un cuerpo humano, quien en primer término ha captado aquello que con anterioridad solamente a través de la revelación pudo penetrar al hombre- el sentido de los Misterios

¡Lo que ahora se está preparando y con toda seguridad acontecerá en la tierra, en un futuro no lejano, es una real encarnación de Ahriman!

Como sabemos, desde la mitad del siglo quince estamos viviendo en una era en la cual la humanidad, en mediad cada vez mayor, debe adueñarse de la plena fuerza de conciencia. Esto justamente debe ser lo significativo, yendo  hacia el encuentro de esta encarnación de Ahriman, que los hombres plenamente conscientes van al encuentro de ese acontecimiento. La encarnación de Lucifer ha acontecido en realidad solamente comprensible para la fuerza profética de los sacerdotes del Misterio. De maneta muy inconsciente se produjo también para los hombres aquello que ha sido la encarnación del Cristo, mediante el acontecimiento de Golgotha. Conscientemente, la humanidad tiene que ir al encuentro de la encarnación de Ahriman, frente a las conmociones que se producirán sobre el plano físico. Bajo las constantes penurias bélicas y demás problemas será muy ingenioso sobre el campo de la vida física. Y mediante ese tornarse ingenioso sobre el terreno de la vida física, que no puede ser desviado de alguna manera, a través de postura alguna, se producirá a modo de necesidad, se tornará posible una individualidad humana-física, en la cual puede encarnarse Ahriman.

Este poder ahrimánico empero, desde el mundo espiritual está preparando su encarnación sobre la tierra. E intenta prepararla de manera tal que esa encarnación de Ahriman en figura humana, pueda seducir y tentar a los hombres de la tierra en máxima medida.

Será una misión para los hombres del próximo desarrollo de la civilización, ir al encuentro de la encarnación de Ahriman plenamente consciente, de modo tal que esa encarnación de Ahriman justamente pueda servir a la humanidad, con respecto al fomento de un desarrollo espiritual superior, por el hecho de que justamente en Ahriman podemos constatar lo que el hombre puede obtener a través de la mera vida física, o digamos, no logra obtener. Es necesario, que los hombres conscientemente se encaminen en dirección a esta encarnación de Ahriman, disponiendo las cosas de manera tal que tomen una conciencia cada vez mayor en todos los ámbitos, que puedan ver de manera cada vez mayor en todos los ámbitos, que puedan ver de manera cada vez más clara, qué corrientes se mueven en contra a esa encarnación de Ahriman.

A partir de una ciencia espiritual, los hombres tienen que aprender a interpretar la vida, de modo tal que puedan reconocer las corrientes que van al encuentro de la encarnación de Ahriman, para aprender a dominarlas. Tenemos que saber que Ahriman, vivirá sobre la tierra entre los hombres, que empero los hombres se confrontarán con él, para determinar ellos mismos lo que de él quieren aprender y  recepcionar. Esto empero no lo podrán hacer, a no ser que de ahora en más tomen en sus manos corrientes espirituales, o también corrientes no-espirituales, que de otro modo serán empleadas por Ahriman, para que los hombres no tengan conciencia de su llegada, de modo tal que pueda parecer sobre la tierra, sorprender a los hombres, seducirlos, tentarlos, de modo tal que nieguen y contradigan la evolución terrenal, para que el desarrollo terrenal no pudiese llegar a su meta.

Para poder comprender todo el proceso del cual estuve hablando, tenemos que conocer ciertas corrientes espirituales  y no-espirituales, según su esencia.

¿No podemos ver acaso en el presente, crecer la cantidad de personas que en realidad nada quiere saber de una ciencia de lo espiritual, de un conocimiento de lo espiritual? ¿No estamos viendo también la gran cantidad de personas, para las cuales las antiguas fuerzas religiosas ya no guardan impulsividad alguna? – el ir a la iglesia o no ir, es indiferente para  muchas personas de la actualidad. Para ellas, las antiguas fuerzas volitivas-religiosas ya no poseen significado interior alguno. Pero tampoco se deciden a tomar en cuenta aquello, que a modo de nueva vida espiritual pueda fluir, integrándose a nuestra cultura. Oponen resistencia a ello, lo rechazan, lo consideran una tontería, como algo incomodo para ellas; no se comprometen. Pero el hombre, así como vive en la tierra, es una autentica unidad.

 

No puede separarse lo espiritual de su pertenencia física. Ambos concuerdan en su unidad, entre el nacimiento y la muerte. Y cuando el hombre debido a sus facultades anímicas no asimila lo espiritual, lo espiritual así y todo existe.  Desde el último tercio del siglo diecinueve, nos está rodeando lo espiritual. Fluye, entrando al desarrollo terrenal. Y podemos decir: lo espiritual está presente; sucede que los hombres no lo quieren recibir. Pero aunque los hombres no incorporen lo espiritual; lo espiritual ESTÁ PRESENTE! ¿Qué acontece entonces con este elemento espiritual?

Por paragógico que pareciera ser – dado que mucho de aquello que es cierto y muy cierto, a los hombres de la actualidad le parece ser paradójico: en aquellas personas que rechazan lo espiritual y que tal vez sean aquello que tienen como preferencia, comer y beber, lo espiritual, de manera inconsciente para ellos, fluye integrándose al proceso de la comida y la digestión. Este es el secreto de aquel camino al materialismo, que ha comenzado en 1840 con todo su rigor, o bien se ha preparado al respecto. Aquellas personas que no reciben lo espiritual a través de su alma, hoy así y todo reciben lo espiritual; al comer y beber, comen y  beben al espíritu.

Son ingeridores de alma y de espíritu. Y sobre este camino, el espíritu que entra fluyendo en el desarrollo terrenal, entra al elemento luciférico, es participado a Lucifer. De esta manera la fuerza luciférica, que luego puede ayudar a la fuerza ahrimánica en su futura encarnación, de esta manera se torna fuerte y más fuerte. Este hecho tendrá que ser tomado en cuenta por lo hombres, los hombres aquello que concuerdan que los hombres del futuro conscientemente recepcionan conocimiento espiritual, o inconscientemente consuman al espíritu y de esta manera se lo suministrarán a los poderes luciféricos. Esta corriente de la ingesta alimentaria espiritual-anímica, fomenta a Ahriman de manera muy especial, por el hecho de que así puede entretener, arrullar a las personas en medida cada vez mayor, de modo tal que mediante su encarnación puede aparecer entre los hombres, acometerlas, por el hecho de que no lo engredan conscientemente.

Pero también de manera directa, Ahriman puede realizar una tarea preliminar a su encarnación, pero una tarea puramente intelectual, que no se refiere al mundo espiritual. En medida cada vez mayor, esa vida meramente intelectual se divulga entre los hombres, lo cual sobre todo ha ocupado espacio en las ciencias, ahora empero, también en la vida social, conduciendo a toda clase de excesos ¿de qué índole es esa vida intelectual?

¿Esta vida intelectual, poco se vincula a los reales intereses de los hombres! Hago la pregunta: ¿a cuántas personas docentes podemos ver hoy entrar en y salir de instituciones docentes, que en realidad no se encuentran al servicio de su ciencia con entusiasmo interior, sino a partir de una profesión externa? Allí el interés directo del alma no está conectado con aquello que allí se está llevando a cabo. Y  esto forma parte hasta el curso del aprendizaje. Tomemos en cuenta cuando se está aprendiendo en las más diversas etapas de la vida, sin que un real entusiasmo, un verdadero interés, acompañe ese aprendizaje, ¡cuán superficial se torna la vida intelectual para muchas personas que a ella se entran!

Y cuantas personas hay que hoy tienen que producir una variedad de elementos espirituales, que luego se conservan en bibliotecas, que no es viviente como vida espiritual!

Todo esto, que se desarrolla como vida intelectual intelectualista, sin que calidez anímica-humana lo transponga con calidez, sin estar acompañado por entusiasmo humano, fomenta directamente la encarnación de Ahriman en su propio sentido. Esto lo adormece a los hombres de la manera como lo he indicado, de manera tal que resulta ser favorable para Ahriman.

Existen además, numerosas otras corrientes en la vida espiritual y en la no-espiritual, que pueden ser utilizadas por Ahriman, cuando los hombres no las emplean en un sentido correcto. En los últimos tiempos, se ha escuchado recorrer por el mundo, resonar por el mundo – y aun lo estamos escuchando, que deben levantarse estados racionales, imperios nacionales. Mucho se está escuchando acerca de la “Libertad de los diferentes pueblos”. Ha pasado ya, la época en la cual deberían fundarse imperios según los contextos de la sangre y las estirpes. Y cuando hoy se apela a contextos de pueblo, de estirpe, etc., contextos que emergen del intelecto y no del espíritu, entonces se fomenta la discordia entre los hombres. Y esta discordia sembrada en la humanidad, luego es, lo que muy  en especial puede ser empleada por el poder ahrimánico. Chauvinismos públicos y diversos patriotismos erróneos, serán el material, a partir del cual Ahriman confeccionará aquello, lo que está necesitando.

Luego empero, se adiciona aun algo más. Hoy estamos observando por doquier, para esto o para aquello. Con respecto a estas opiniones partidarias y programas partidarios, las personas de hecho no tienen claridad de visión, ni quieren tenerla. Mediante un gran sentido agudo humano, hoy puede comprobarse lo más radical.

El leninismo puede ser comprobado mediante la sagacidad, pero asimismo, lo opuesto y todo lo ubicado en el medio. Hoy podemos comprobar rigurosamente, toda programación humana; sola, que aquel que comprueba la programación opuesta, igualmente tiene la misma razón. Aquello que es el espíritu intelectualista, tal como hoy impera entre los hombres, de ninguna manera alcanza, para mostrar algo en su facultad vital interior, en su valor vital interior, y esto, de ninguna manera lo deberíamos considerar como algo de validez vital, como algo con vigor de vida. Por esta razón, los hombres combatiéndose mutuamente, se enfrentan en partidos, por el hecho de que cada opinión partidaria, puede ser comprobada con el mismo derecho, o al menos las más esenciales opiniones  partidarias. Aquello que es nuestro intelecto, permanece en la capa superior de la comprensión de las cosas, no penetra hasta aquella capa inferior, donde realmente yace la verdad. Esto también debería ser tomado en cuenta exhaustivamente. Hoy, los hombres prefieren permanecer en la superficie con su razón, sin avanzar mediante fuerzas espirituales más profundas, hacia las capas correspondientes a la esencia de las cosas. Aunque tan solo haría falta recorrer con la mirada la vida que nos rodea – ya la vida más superficial a menudo nos enseña, como podemos ser engañados por aquello a que los hombres hoy dedican su preferencia. En la ciencia hoy los hombres adoran al número, a la cifra; sucede empero que también es de su predilección en la vida social. Contemplamos tan solo la ciencia socialista: consiste tan solo de estadísticas. Y a partir de estadísticas, se deciden, se cierran las cosas más importantes. Y bien, también con los números, todo puede ser comprobado y creído. ¡Dado que el número no es un medio para poder comprobar algo, sino que el número es justamente un medio para engañar a las personas! Tan pronto que desde lo numérico no contemplamos lo cualitativo cuando sobrepasamos al número para contemplar lo cualitativo, es cuando en mayor medida podemos ser engañados por la cifra.

Un ejemplo cercano podría ser el siguiente. Mucho se ha discutido acerca de la nacionalidad de los macedonios; mucho se la vida política de la península balcánica dependía de estadísticas que allí se realizaban. Se obtienen las cifras, que son equivalentes a los valores de otras estadísticas. Con respecto a aquello que la estadística puede demostrar, es lo mismo hacer una estadística acerca del trigo y el centeno, o si hacemos una estadística referida al número de habitantes griegos, serbios, búlgaros, que están viviendo en Macedonia, con referencia a aquello que puede comprobar la estadística, todo es lo mismo. Nos encontramos con números, indicados para los griegos, indicados  para los búlgaros, y lo indicados para los serbios, pudiendo llegar así, a las más bonitas conclusiones. Pero también podemos ver algo en dirección a lo cualitativo. Queda en evidencia por ejemplo a menudo: que el padre es griego, un hijo es búlgaro y otro hijo es serbio - ¡Un gran lío! Luego, esta estadística es consultada, mientras que la estadística en este caso solamente es algo dispuesto con finalidad partidaria. Dado que: si el padre realmente es un griego, sus dos hijos también son griegos. Lo que empero allí se hace, es tan solo un ejemplo con respecto a muchas cosas que se están realizando entre los hombres mediante los números. Los números son aquello mediante lo cual Ahriman puede obtener el mayor provecho, cuando las cifras se muestran a modo de comprobante,  y son considerados como comprobantes.

Otro medio del cual puede valerse Ahriman, que a su vez, al ser mencionado, no de inmediato es considerado como tal, cuya característica impresionará paradójicamente. Dentro de nuestro movimiento científico-espiritual, hemos tratado de profundizar los Evangelios científico-espiritualmente. Esta profundización de los Evangelios, que en nuestra época se torna cada vez más necesaria, es rechazada para numerosas personas, tal como se está rechazando asimismo la ciencia espiritual.

Las personas que en este campo suelen creer ser modestos – al menos lo remarcan – en realidad son las de mayor soberbia. En medida cada vez mayor estamos escuchando la recomendación de la gente diciendo, que debemos profundizar la simple sencillez del Evangelio  y no buscar por ejemplo al Misterio de Golgotha, sobre los complicados caminos de la ciencia espiritual. Las personas que alegan estar buscando con sencillez en los Evangelios, justamente son las más soberbias; dado que en su soberbia, desprecian a la búsqueda sincera  y veraz,  través de los conocimientos científico-espirituales. Son tan soberbios que creen que sin esforzarse de manera alguna, tan solo por el hecho que de modo naif ahondan los Evangelios, pueden cosechar los máximos conocimientos del mundo espiritual.

Aquellas que hoy se demuestran como modestas  y simples, son efectivamente las más soberbias. En las sectas, en las confesiones, viven las personas más soberbias.

Los evangelios se han generado en una época, en la cual aún existía la sabiduría luciférica. En los primeros siglos del desarrollo cristiano, se ha entendido a los Evangelios de una manera completamente diferente que más tarde. Hoy, las personas que no pueden profundizar científico-espiritualmente, presumen meramente comprender los Evangelios; en realidad ni siquiera poseen el sentido original de las palabras. Dado que aquello que se ha traducido de los diferentes idiomas, en realidad no son los Evangelios, sino que es algo, que ya nada tiene que ver con el sentido original de las palabras, en las cuales los Evangelios habían sido concebidos.

Hoy podemos llegar a un real conocimiento de aquello que como ser del Cristo ha intervenido en el desarrollo terrenal, solamente por el camino científico-espiritual. Quien  hoy tan solo quiere profundizar con “sencillez” a los Evangelios, o, así lo hace, no puede llegar a una comprensión interior de la verdadera entidad crística, sino meramente a una ilusión, o, a lo sumo, a una visión o  una alucinación de la entidad crística. Hoy es imposible establecer un verdadero contexto con lo cristiano, a través de la mera vida de los Evangelios, sino solamente una especie de alucinación refinada del Cristo. Es por ello, que la opinión teológica se encuentra tan divulgada en el sentido de que en el hombre Jesús de Nazareth no estaba contenido el Cristo, sino que también solamente se ha tratado de una personalidad histórica, como Sócrates, o como Platón, solo tal vez algo superior. “El simple hombre de Nazareth”, se trata de un ideal, hasta de los teólogos.  Y con algo así como la aparición frente a Damasco vivida por Pablo, pocos teólogos pueden manejarse ya, y dado que a partir de los Evangelios, sin profundización científica-espiritual, puede producirse solamente una alucinación del Cristo, y la contemplación del verdadero Cristo.

Es por ello que también aquello que le apareció a Pablo frente a Damasco, es concebido meramente como una ilusión.

Es necesario, que los Evangelios hoy se profundicen, según las indicaciones de la ciencia espiritual. Dado que el embotamiento que se apodera de las personas aquellas que solamente quieren vivir dentro de la confesión, será utilizado por Ahriman en mayor mediad para acceder a su meta: avasallar a los hombres son su encarnación. Y aquellos que creen ser sumamente cristianos, al rechazar una tarea de desarrollo, acerca del Misterio de Golgotha, son justamente aquellos que mediante su soberbia, fomentan en mediada mayor, las finalidades de Ahriman. Las confesiones de  hecho son regiones de fomente, terrenos de fomento para el ser ahrimánico. De nada vale minimizar hoy estas cosas mediante ilusiones. De la misma manera como la concepción materialista, que rechaza todo lo espiritual, queriendo catalogar al hombre solamente en aquello que come y bebe y así como este criterio materialista fomenta las finalidades de Ahriman, así también el rígido rechazo de lo espiritual y el mantenerse dentro del pie de la letra en la concepción “simple” de los Evangelios.

Se ha levantado una valla, para que los diferentes Evangelios, no estrechen excesivamente al hombre por el hecho de que el acontecimiento de Golgotha se halla descripto en los Evangelios – que al menos aparentemente – se contradicen; de esta manera los hombres se amparan de una concepción excesivamente textual, en ocasión de reflexionar aunque fuese un poco. En las sectas aquellas que se fundamentan sobre UN solo Evangelio – existen, y en gran cantidad – cobra validez lo seductor, lo que causa embotamiento, lo alucinatorio,  provocado por la mera profundización de los Evangelios. En su época, los Evangelios tuvieron que ser dados a modo de contrapeso a la gnosis luciférica. Pero al ser tomados de la misma manera como fueron dados por aquel entonces, no sirven al progreso de la humanidad sino a los fines de Ahriman. Algo no es bueno meramente en el sentido absoluto por sí mismo, sino que es bueno o malo según las personas que lo utilizan. Lo mejor puede ser lo peor, cuando los hombres no lo emplean debidamente. Cuando los Evangelios son lo supremo, justamente pueden accionar de la peromanera, cuando los hombres son demasiados cómodos como para avanzar a una interpretación realmente científico natural de estos Evangelios.

De esta manera en las corrientes espirituales, y en las no-espirituales de la actualidad, que obligaría que los hombres lo contemplen detenidamente, instaurando debidamente su comportamiento, sobre todo el comportamiento de su alma. Del hecho de si los seres humanos quieran llegar a una comprensión en este sentido, dependerá la manera en la cual la encarnación de Ahriman afecte a los hombres, a perder por completo la meta terrenal, o si por lo contrario esta encarnación de Ahriman movería a los hombres a reconocer al limitado significado de la vida intelectual, de la vida exenta de espiritualidad. Si los hombres en el correcto sentido se valen de aquello que acabo de caracterizar como correcto sentido se valen de aquello que acabo de caracterizar  como corrientes que conducen a Ahriman, entonces podrán simplemente a través de la encarnación de Ahriman en la vida terrenal, reconocer aquello que es ahrimánico por un lado y con ello también al polo opuesto, lo luciférico. Y entonces los hombres estarán en condiciones de tomar en cuenta a partir justamente de la contradicción de Ahriman y de Lucifer, lo abarcativo tercero, integrándolo al ojo del alma. Los hombres conscientemente tienen que abrirse paso a esta trinidad de lo cristiano, de lo luciférico y de lo ahrimánico. Dado que sin esa conciencian del futuro, los hombres no podrán proyectar a ese futuro, con la perspectiva de alcanzar realmente la meta de la tierra.

Las cosas relacionadas con la ciencia espiritual, pueden ser entendidas realmente tan solo al tomarlas con la debida seriedad; dado que la ciencia espiritual no es una cosa cualquiera, emanada de la extravagancia de un espíritu de alga secta, que hoy busca ubicarse en la humanidad, sino que la ciencia espiritual verdaderamente es algo que se desprende de las necesidades del desarrollo de la humanidad. Quien reconoce esas necesidades de la evolución humana, no puede implementar ciencia espiritual, o dejar de hacerlo, sino que debe decirse: ¡toda la vida física y espiritual de los hombres, tiene que estar transpuesta y transiluminada por el concepto científico espiritual.

Del mismo modo como otrora en el oriente hubo una encarnación luciférica, luego diríamos, en el medio del desarrollo del mundo, la encarnación del Cristo, así en occidente tendrá lugar una encarnación ahrimánica.

Esa encarnación ahrimánica no debe ser evitada; tiene que suceder, dado que los hombres tienen que confrontarse con Ahriman, cara a cara. Será la individualidad aquella que mostrará a los hombres, a qué ingeniosidad puede acceder el hombre, al valerse de todo aquello procedente de las fuerzas de la tierra que puede agudizar su sagacidad. Dentro de las penurias de las cuales les he hablado, penurias que acaerán sobre los hombres en los próximos tiempos, los hombres serán muy inventivos; diversos elementos se descubrirán procedentes de las fuerzas y las sustancias de la tierra, que aportarán alimento para el hombre. Pero aquello que allí se encuentra, de manera tal que a la par de su hallazgo, al mismo tiempo quedará en evidencia , que aquello que de esta manera se encuentra, que lo material está relacionado con los órganos del intelecto, y no con lo espiritual. Se aprenderá a saber, qué comer, qué beber, para ser muy inteligente.

Mediante comer y beber, no se adquiere espiritualidad pero podemos adquirir inteligencia, inteligencia perspicaz. Sucede que la gente no está aun  al tanto de todo esto; estas cosas empero no se están buscando resultan de por sí, por las penurias que sucederán en los próximos tiempos. Y mediante determinado empleo de estas cosas, ciertas sociedades secretas, que ya están realizando sus preparaciones al respecto, que ya están en existencia, están preparando aquello mediante lo cual luego de la encarnación ahrimánica de correcta manera estará instalada en la tierra. Y debe estar; ¡dado que el hombre durante la época terrenal también tiene que saber, cuanto puede originarse a partir de procesos puramente materiales!

El hombre asimismo, a su vez tiene que descubrir, que tiene que aprender a dominar tales trastornos espirituales o no-espirituales,  que conducen al ahrimanismo.

Al darnos cuenta, de que los programas partidarios pueden ser comprobados, pero asimismo, los de la oposición, entonces tendremos que decirnos; entonces, tenemos que ascender a un clima anímico tal en el cual no brindamos pruebas y en cambio vivenciamos. Ya que lo que se vivencia es algo diferente a aquello que meramente se comprueba a través del intelecto.

Además nos diremos: tiene que producirse en medida cada vez mayor una profundización científica-espiritual de los Evangelios.

El tomar los Evangelios al pie de la letra, es un fomento de la cultura ahrimánica. Ya a partir de motivos externos podemos darnos cuenta, que para el ser humano de la actualidad, la lectura del Evangelio al pie de la letra, no puede ya, cobrar validez; dado que lo que ha sido lo correcto para UNA época, no es correcto para otra. Aquello que ha sido correcto para UNA época, en otra época resulta ser luciférico o ahrimánico. La lectura del Evangelio ha tenido su época. Hoy se trata del hecho de adquirir un nuevo conocimiento ESPIRITUAL  del Misterio de Golgotha, mediante el aporte de los Evangelios. Con toda seguridad, para muchas personas es absolutamente incómodo, aceptar estas cosas. Pero aquel que quiere estar interesado antroposóficamente, debería realmente tomar conocimiento del hecho que las capas de la cultura que paulatinamente se han ubicado una al lado de la otra provocando un caos, al que ahora es necesario aportar nueva luz.

Hoy ya tendríamos que realizar el intento de escuchar un hombre moderno, muy radical, acerca de cualquier cuestión de la vida actual, y a la parte acerca de la misma cuestión, escuchar el sermón de un sacerdote de una confesión, inmerso aun en el modo de pensar, en la forma de los pensamientos de la época antigua. Allí sí, estamos frente a dos mundos que solamente pueden ser confundidos o mezclados, si evitamos ir al fondo de la verdad de las cosas. Al escuchar hoy un socialista moderno acerca de la cuestión social, y a continuación vayan a escuchar al sermón de un sacerdote católico de la  cuestión social: es muy interesante vivenciar como conviven dos capas de cultura, que emplean las palabras de una manera, de un sentido completamente dispar. La misma palabra para uno y otro significa algo completamente diferente.

A estas cosas las tenemos que llevar a la luz, que podemos obtener, al tomar en serio reflexiones tales como las hoy aquí realizadas. Sucede que también personas de confesiones religiosas positivas acceden a una especie de añoranza de profundización espiritual. De hecho no es una manifestación insignificante, cuando un espíritu tan destacado  como el Cardenal Newman, en oportunidad de recibir su investidura, ha dicho en Roma: que no está viendo ninguna otra salida para el cristianismo, que una nueva revelación. Sí, esto lo ha dicho el Cardenal Newman. Pero naturalmente no ha tenido el valor de tomar en serio una nueva revelación ESPIRITUAL. Y así lo hacen también los demás. Hoy podemos leer un sin-número de escritos, acerca de aquello que le hace falta a la humanidad, con respecto a la vida social. Acaba de publicarse nuevamente una obra: “Socialismo” se llama, de Robert Wilbrandt hijo del poeta Wilbrandt. Allí por ejemplo se debate la cuestión social sobre la base de buenos conocimientos parciales. Y finalmente se llega a la conclusión: sin el espíritu no va, y justamente el curso que están tomando las cosas muestra, que le espíritu es necesario -¿Dónde llega una persona de esta manera? Llega a pronunciar la palabra espíritu, llega a decir el abstracto “espíritu”; pero rechaza, aleja de sí, adoptar algo que ayude a la tarea de adquirir al espíritu.

Para ello es necesario sobre todo que el excavar en abstracciones, aunque por espíritu esté gritando, nada espiritual es aún, nada que sea espíritu! No deberíamos confundir la hablarería, embotada y abstracta acerca del espíritu, con la real búsqueda del contenido del mundo espiritual, tal como justamente debe acontecer a través de la ciencia espiritual antroposóficamente orientada.

En la actualidad, muchas personas hablan del espíritu.

Ustedes empero, que no permiten ser confundidos por la mera hablarería acerca del espíritu, y que en cambio deberían reconocer, que existe una diferencia entre la mera hablarería y la descripción del mundo espiritual, tal como se trata de mostrar en terreno antroposófico, donde el mundo espiritual es referido de la misma manera como el mundo físico-sensorio, de manera externa. Estas diferencias empero, las tenemos que tomar en cuenta, saber, que justamente el desvío de la real búsqueda espiritual, se debe a la abstracta hablarería referente al espíritu y como hoy, personas que están hablando del espíritu, nos alejan más y más del mismo. Dado que la intelectual indicación referida al espíritu, no conduce al espíritu ¿qué es “inteligencia”? ¿Qué es el contenido de nuestra inteligencia humana?

Para mostrarlo, colocamos frente al alma la siguiente imagen. Imaginemos estar parados frente a un espejo, mirándolo. Tomemos esa imagen que nos ofrece el espejo: es igual a nuestra imagen; pero así y todo, no es nada real. Se genera a partir del reflejo del espejo. Todo aquello que a modo de inteligencia tenemos en nuestra alma, como contenido de lo intelectual, es tan solo un reflejo. Allí no existe una realidad. Y al igual como la imagen-espejo de nosotros es producida tan solo por el espejo, aquello que se refleja como inteligencia, es promovido únicamente por el aparato físico de su cuerpo a través del cerebro. El hombre es inteligente u nicamente por su cuerpo. Y de la misma manera, como no podemos acariciarnos al tocar nuestra imagen en el espejo, tampoco podemos comprender al espíritu, al orientarnos meramente a lo intelectualista; dado que el espíritu no está allí!. Aquello que es captado a través de la inteligencia, aunque fuera por demás perspicaz, jamás contiene al espíritu, contiene tan solo la imagen del espíritu. Al detenernos en la mera inteligencia, jamás podemos vivenciar al espíritu. Es por ello, que la inteligencia es tan seductora, por brindar una imagen, una imagen-espejo del espíritu, pero no, al espíritu.

Para qué meternos en incomodidades con la finalidad de introducirnos al espíritu, puesto que ya lo tenemos- creemos tenerlo – pero lo estamos teniendo mediante la imagen-espejo; fácil es hablar del espíritu.

Diferenciar esto: la mera imagen, del verdadero espíritu, es la misión de ese modo de pensar, que no solamente se ocupa teóricamente con lo científico-espiritual, y en cambio se sitúa  realmente dentro de ello, en una positiva contemplación espiritual.

Hoy quise hablarles de todo eso, para confirmar la seriedad, que debería compenetrar toda nuestra postura, frente a la vida espiritual, contemplada antroposóficamente. Dado que de la manera como la humanidad de la actualidad comprende esta postura, dependerá la real evolución de la humanidad en dirección al futuro. Si aquello que hoy he caracterizado, es tomado por la mayoría de las personas que habitan la tierra de esa misma manera, al llegar Ahriman se convertirá en maligno huésped. Si los hombres pueden realizar el esfuerzo de integrar a su conciencia estas cosas, que hoy hemos contemplado, guiándolas, conduciéndolas tal como debe ser dentro de una libre postura de la humanidad frente al poder ahrimánico, entonces la  humanidad a través de Ahriman cuando se presenta, justamente podrá aprender lo debido, para aceptar, que de hecho la tierra tiene que entrar en su decadencia, como empero, justamente de esta manera, la humanidad se eleva por encima de la existencia terrenal. Al alcanzar una determinada edad en la vida física el hombre, su cuerpo físico, decae, y si es razonable, no se lamenta que ese cuerpo físico decaiga, sino que sabe que con su alma está yendo hacia una vida que no es paralela con la decadencia de este cuerpo físico.

En la humanidad está con vida algo, que no está relacionado con la decadencia de la tierra física, que ya ha comenzado, que justamente por esa razón se convierte en espiritual, y cada vez más espiritual, por el hecho de que la tierra físicamente entra en su decadencia.

Aprendemos a aceptarlo; es verdad, la tierra está en la decadencia, también la vida humana, en relación a su presencia; pero justamente por esa razón, tengamos la fuerza de introducir a nuestra civilización aquello, que como lo inmortal debe seguir existiendo en la evolución de la tierra, a partir de la humanidad, cuando la tierra avanza  hacia su ocaso.

Es esto, lo que hoy he querido decirles.

1.11.2016