Volver


Jakob Streit

HISTORIAS BÍBLICAS

¿Qué ha inducido a Rudolf Steiner,  a asignar tan pronunciadamente la historia bíblica del Viejo Testamento al tercer grado? Nos encontramos con la respuesta, al contemplar a la transformación del niño en lo interior, desde el séptimo hacia el noveno, décimo año de vida, hasta el décimo. Cuando el alumno del primer grado, en su disposición hacia el clima del cuento de hadas, aun porta dentro desí, un trozo de “cielo”, en el segundo grado, a través de relatos de fábulas y de leyendas, se desliza hacia ámbitos más “terrenales” y en el curso del tercer grado, en el noveno, décimo año de vida, está llegando “abajo”, trayendo empero consigo, cuando el “viaje terrenal” ha sido llevado a cabo correctamente, la capacidad del asombroso, el milagro.

Aquello que aportan las historias del Antiguo Testamento, es referencia y llevado a cabo de este majestuoso camino evolutivo de la humanidad del estar portado por la deidad (paraíso) hacia la individualización terrenal, posesionamiento por el destino y abandono, es lo que experimenta en  niño como camino interior desde pequeño hasta el noveno, décimo año de edad. Mediante las imágenes de evolución del Antiguo Testamento se le representa al niño su propio camino interior de la vida, se le participa algo, de su íntimo ser.

Al ingenuo hombre medieval, en la iglesia del lado izquierdo le colocaron frente a la vista, las imágenes de la creación y del paraíso, seguido por las principales etapas del Antiguo Testamento llegando hasta el nacimiento del Cristo, hasta sus doce años en el templo y el bautismo. Del otro lado la vida y el sufrimiento del Cristo, resurrección y progreso de acción hasta la época de la apocalipsis. Por entonces, el Testamento Antiguo siempre era considerado preparatorio con referencia al Nuevo Testamento y los exegetas protestantes de la Biblia emplearon una enorme dedicación en mostrar la relación existente entre los textos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Así también en la pedagogía religiosa, el Antiguo Testamento puede ser tomado como instrucción previa y preparación interior, para la recepción de la vida del Cristo y su acción.

En la proximidad de los nueve años de vida, la historia de la creación posibilita una vez más un arraigo pleno en el “arriba” divino. Por cierto que la creación del mundo deberá llegar a la representación en todas las etapas escolares de manera más bien especificada, acorde a la edad en cuestión. En el ciclo inferior tomará rasgos de cuento de hada y de leyenda, en el ciclo inferior tomará rasgos  de cuento de hada y de leyenda, en el ciclo superior, acompañará la contemplación científica-natural. El Ex deo nascimur, es un motivo que debe transresonar toda la época escolar, y que debe tener fuerte presencia en el maestro.

La edad propiamente dicha para la creación, el pecado original y el relato de los relatos de los padres-ancestros, conjuntamente con la conducción de Moisés, es el tercer año escolar, siendo que a comienzos del cuarto año, Moisés experimenta aun, amplia recepción:

MOTIVOS BÁSICOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO

  1. TODO PROCEDE DE LO DIVINO, la naturaleza que nos rodea, el cosmos y el hombre.
  2. DIOS HA DADO Y SIGUE DANDO A LA HUMANIDAD CONDUCTORES, para volver a encontrar al camino de la luz. En el Antiguo Testamento actúan como autoridades del principio divino sobre la tierra: Seth, Henoch, Abraham, Moisés, los profetas.
  3. El CAMINO DE LA HUMANIDAD OSCILA ENTRE LEALTAD E ILEALTAD. Lealtad hacia Dios – en obediencia (Abraham, Hiob…)

    Infidelidad-insurrección (pecado original – diluvio, construcción de la torre, Sodom y Gomorrha, extravíos en el desierto)

  4. Creación y evolución de la humanidad en el sentido del Antiguo Testamento, despiertan una autentica relación hacia el ESPACIO Y EL TIEMPO a modo de evolución. El Antiguo Testamento es la escuela del sentido con respecto GENEALOGÍA.

La historia bíblica se articula como cuatro partes de una sinfonía: Creación, Paraíso – Pecado original hasta el arca (Ararat) – Archi-padre, Moisés – Reyes y profetas (templo).

LA HISTORIA DE LA CREACIÓN

Según una indicación de Rudolf Steiner, con anterioridad a la creación, debe referirse la caída de los espíritus, el opacamiento del mundo-luz. De esta manera, el acontecer de la creación, para el niño entra en la dramaticidad de luz y de oscuridad. De la imagen de las jerarquías, Micael aparece como figura de la fidelidad original. La caída de Lucifer está acompañada por el dragón, que se está plasmando a partir de la oscuridad.

Mientras que con Michelangelo vemos la creación del mundo por el Dios creador, con majestuosa potencia solitaria (salvo en el caso de la creación de Adán), es importante señalar a los niños, la colaboración activa de las jerarquías. La tierra se convierte en un “mundo del medio”, nacido de un mundo superior, sosteniéndose frente a un “mundo inferior de lo anti-divino”. Cada flor, cada animal se convierte en jeroglífico de la creación, a través de la descripción sintomática de las diferentes “obras”. Los siete días de la Creación, pueden resonar, todas las mañanas en palabras originales en el grado.

EL PECADO ORIGINAL, LA PRIMERA HUMANIDAD

La manzana provoca la caída. En el relato, el niño puede experimentar el dolor por el cual pasa toda la creación, por toda criatura, dado que el hombre se hunde en la vejez, la enfermedad y la muerte. En el Antiguo Testamento, ABEL es considerado como el ser humano legítimo, religioso. Al cabo de su muerte, SETH continúa con la rama sacerdotal. CAIN, en el cual actúan fuerzas solares del logos, es aquel que “puede realizar”, el Ahasverus de lo creativo, el Prometeo bíblico. Nunca deberíamos ubicarlo frente a Abel como el malo. Justamente los niños coléricos pueden ser afectado en la profundidad de su ser, por el trágico acontecer de Caín.

Puede llamar la atención en el Antiguo  Testamento, que al cabo de “la primera familia” no tiene lugar un progreso evolutivo de los hombres. En la Biblia falta la historia original propiamente dicha, a modo de historia cultural. En los apócrifos con respecto al Antiguo Testamento todo está fijado en los “hijos de Caín”.

Informan acerca de ellos, en el tercer año escolar, ayuda a  evitar al falso darwinismo de los habitantes de las cuevas, que quieren imponer la fe de que la cultura primaria humana va creciendo desde abajo hacia arriba. JUBAL es el hijo de las musas, el Orfeo bíblico, JABAL es el constructor de cosas y domesticador de animales, Thubal-Caín, padre de los herreros, artista y guerrero. ENOS, es de otra procedencia, que mediante fetichismo y magia negra seduce a muchas personas, que más tarde se recuperan mediante el lúcido HENOCH.

El gran oscurecimiento acontece en el género, con anterioridad al diluvio, donde incentivado por relator apócrifas se torna visible el triunfo del mal en el reino humano,  que conduce al ocaso de una época. Noé, el arca y los acontecimientos con ello relacionados entre el hombre y el animal en ese viaje hacia un nuevo mundo virgen más allá del agua, tienen la facultad de imprimir una profunda confianza nueva en la conducción divina.

LOS ARCHI-PADRES, LA HISTORIA DE MOISÉS

ABRAHAM es la imagen originaria, del patriarca que mantiene el diálogo con lo divino. Está garantizada la conexión con la fuente primaria. Las historias referidas a Joseph, relatan al conmovedor destino personal que nos comunican el Antiguo Testamento, a la luz de la conducción divina del destino. En Moisés se realiza la conducción objetiva del destino de un pueblo. En Moisés mismo, los niños aprenden a conocer un gran indiciado. Su tránsito de cuarenta días a través del cielo, mientras que su cuerpo yacía en una fruta de la roca del Sinaí, exotéricamente es casi la única referencia a una elevada iniciación. Iniciados previamente al cristianismo, crearon cultos y mandamientos.

El culto del Moisés-Jahve está dado por los mandamientos contenidos en las tablas. De ello, se le debería participar a los niños, una amplia participación comprensiva.

9.11.2016