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Hans Rudolf  Nieder Häuser

FUNDAMENTACIÓN DE LA ENSEÑANZA DEL RELATO, BASADA EN EL ESTUDIO DEL  HOMBRE

Rudolf Steiner le ha otorgado un espacio importante a la enseñanza a través del relato, en el plan didáctico de la Escuela Waldorf.

Los datos esenciales acerca de la narración y la materia a ser tratada, las dio a conocer en ocasión del curso  de seminario en el año 1919. En la primera charla, del 28.08.1919 leemos: “Para la clase de los cuentos (que sumamos a la clase principal) tendremos que adicionar una materia, que debe ser ofrecida a los niños durante toda la época escolar, de los siete hasta los catorce años, en libre torno narrador.

Será necesario entonces que en los primeros años escolares esté disponible un cierto cúmulo de cuentos de hada. A continuación tendrán que ocuparse de presentar historias del mundo de los animales a través de las fábulas. Luego, la historia bíblica, integrada a la historia general, fuera de la enseñanza religiosa en general. Luego, escenas de la historia antigua, escenas de la historia del medio y  escenas de la historia más reciente. Después corresponde hablar de las tribus, referir la modalidad de estas tribus, aquello que en mayor medida está relacionado con la base de la naturaleza. Luego las relaciones recíprocas de los pueblos, hindúes, chinos, americanos, aquello que son sus particularidades, etc., esto se denomina: conocimiento de los pueblos.

Se trata de una necesidad especifica de nuestra época actual.”

Durante su discurso, Rudolf Steiner había escrito lo siguiente en el pizarrón:

  1. Un determinado cúmulo de cuentos de hada
  2. Historias del mundo de los animales, en conexión con la fábula
  3. Historias bíblicas, como parte de la historia en general (Antiguo Testamento)
  4. Escenas de la historia antigua
  5. Escenas de la historia del medio
  6. Escenas de la historia moderna
  7. Relatos acerca de las tribus
  8. Toma de conocimiento de los pueblos

En el así llamado “Proyecto de enseñanza de la Escuela Waldorf”, que ha sido armado por Caroline von Heydebrand a partir de las charlas de seminario y las conferencias de Rudolf Steiner al respecto, para el cuarto grado se encuentra el siguiente complemento: material para contar y para la lectura para este grado, forman parte entre otros, las leyendas de la mitología germana y de la época de los héroes.”

Y para el quinto grado está indicado, en coincidencia con la enseñanza de la historia, que debe acercar la comprensión de los niños a la cultura de los pueblos de oriente y de los griegos: “Sagas de la edad antigua clásica”. Para la enseñanza de las narraciones, para la enseñanza en general hasta el décimo segundo año de vida, podríamos emplear como lema las palabras de Rudolf Steiner, pronunciadas en Torquay: “Toda la enseñanza, toda la educación, debe ser edificada sobre la fantasía, a partir de la esencia de la fantasía de ser implementada la educación entre el cambio dentario y la madurez sexual.” En lo referido al estudio del hombre lo fundamental de la siguiente manera:  “Lo que acontece en el caso del  niño en edad pre-escolar es que es plenamente órgano sensorio, al cabo del cambio dentario se interioriza, se torna anímico. Los órganos sensorios no piensan, perciben imágenes o las forman a partir de los objetos exteriores. Es por ello que en la edad escolar, frente al niño tenemos que trabajar con imágenes.

El elemento de la imagen tiene su abarcativa importancia sobre todo en la enseñanza de los grados inferiores y del medio, es allí el suelo nutriente de todo hacer, de toda vivencia; es empero asimismo un elemento básico de una configuración artística también en los años escolares superiores. De hecho allí no debemos mantenernos meramente en la enseñanza basada en la imagen. Se trataría de una unilateralidad. Más bien todo el arte del maestro está dado en conducir la enseñanza de manera tal que el alumno desde el noveno, el décimo año de vida, de delicada manera es conducido desde la vivencia con las imágenes, a través de la descripción y la contemplación, hacia el pensar contemplativo y la contemplación pensante, hacia la facultad de la generalización, de la abstracción, del pensar independiente y del independiente juzgar en el ciclo superior.

En la instalación de la Escuela Waldorf, Rudolf Steiner no ha dado una fundamentación con respecto a la importancia pedagógica de la enseñanza narrativa.

Tenemos que buscarla. Las fundamentaciones se encuentran en su obra en conjunto en las representaciones antroposóficas-generales. A partir del aparentemente simple ejemplo de la clase narrativa, a su vez podemos deducir de manera ejemplar: al orientarnos simplemente según las indicaciones tradicionales, nos mantenemos tan solo en la superficie del asunto; ni bien avanzamos hacia una mayor profundidad, de inmediato se tornan más complejas por el hecho de estar íntimamente relacionados con el estudio del hombre, que al ser humano lo considera como ser-espiritual, abarcando su vida pre-natal y post-mortem.

Para non caer en el peligro de la rutina, por difícil e incómodo que fuera, no debemos separar una indicación aparentemente tan evidente acerca de la enseñanza narrativa de su base.

Intentemos a continuación valernos de algunos aspectos que Rudolf Steiner en diversas oportunidades ha elaborado para la fundamentación de la importancia de la enseñanza de la narración; no con la idea de poder implementarla aquí en su profundidad plena sino como incentivo para el hallazgo de las diferentes secuencias de la presentación y del estudio en profundidad.

Aquello que a continuación presentamos procedente de la conferencia “La misión de la ciencia espiritual”, ha sido dicho por Rudolf Steiner, no directamente con respecto a la cuestión educativa. Refiere la situación anímica del moderno hombre adulto, señalando a aquello que la ciencia espiritual tiene para ofrecer a modo de ayuda allí, Rudolf Steiner dice: “Cuando el vidente hoy contempla al hombre de la actualidad, encuentra en el sistema nervioso determinadas fuerzas que actúan a modo de fuerzas mortíferas. Proceden de representaciones que el hombre ha tenido en encarnaciones anteriores y que están cobrando efecto en la encarnación actual. Estas representaciones espirituales que los hombres ahora han olvidado poseen un efecto consumidor. Este efecto en el futuro se tornaría cada vez más fuerte en oportunidad de que nada se le oponga ¿y qué puede ser esto? “Nada más y nada menos que la retracción de aquello que ha entrado en el olvido. Tenemos que recordar las almas a aquello que han olvidado.” Esa es la misión de la ciencia espiritual. Recuerda las representaciones que han asimilado las almas en anteriores vidas terrenales. Por el hecho de que la ciencia espiritual hace ascender estas representaciones sumergidas a la conciencia, le otorga al hombre la posibilidad de vivificar aquello que ya ahora se evidencia ya ahora como manifestaciones de ancianidad en la temprana edad infantil en la ávida del hombre. La ciencia espiritual existe, según Rudolf Steiner, para aportar un vivificante elixir a la estirpe humana en vías de extinción. Las siguientes declaraciones de la misma conferencia, abren un nuevo aspecto intimo sobre lo pedagógico, al trasladarlas según su sentido: “Cuanto más aquello con lo cual compenetramos a nuestro ánimo pertenece al mundo de las verdades suprasensorias, en tanto más íntimas, tanto más plenas de vida se convierten los sentimientos para dirigirnos en la vida.” Un ser humano que asimila ciencia espiritual, “en las más difíciles situaciones de la vida podrá salir del paso mediante la ciencia espiritual, al menos en su interior, tal vez justamente entonces, cuando externamente se presentan las mayores dificultades.

Aquello que Rudolf Steiner propone para el adulto, puede ser trasladado sin problema al niño en vías del crecimiento, dentro del cual también se encuentran dormidas representaciones espirituales olvidadas. Las mismas pueden ser recordadas por él, pueden ser elevadas a modo de imagen a su conciencia, no a través de la ciencia espiritual – pero sí mediante los cuentos de hada, mediante las majestuosas imágenes de los mitos y de las sagas, que puede incorporar a través de la enseñanza de la narración.

De esta manera, Rudolf Steiner define la misión de la enseñanza dada a través de la narración en el ciclo de conferencias: “La caída de los espíritus de la oscuridad”, Dornach 14-18-10, 1917, sobre todo al final de la tercera conferencia y en la cuarta conferencia, 26.10.1917:

“Más importante que todo aquello que se enseña, es lo que inconscientemente fluye hacia las almas durante la época educativa. Es por ello que tenemos que dotar al niño no solamente con aquello que comprende sino también con aquello no comprende, que de misteriosa manera se expande en el alma del niño y que luego, en el curso de la vida puede ser extraído desde allí. Nos estamos acercando más y más a la época en la cual los hombres necesitarán  recuerdos ascendentes de su juventud, recuerdos que le son valiosos, que causan felicidad. La época escolar y la época que le son valiosos, que causan felicidad. La época escolar y la época de la educación, tiene que convertirse en fuente de la cual pueden seguir aprendiendo.”

En la cuarta conferencia, Steiner está señalando, que el desarrollo no se realiza de manera recta e uniforme, tal como la imagina la ciencia natural. Y en cambio tenemos que decir: “Cuando tal vez exteriormente existe una corriente interna. En lo externo, esa corriente tal vez sea más bien materialista, en el interior, es más bien espiritual.

En una época como la nuestra en la cual la vida externa irá transcurriendo en medida cada vez mayor en el sentido del materialismo, en la profundidad del alma humana tendrá lugar una espiritualización. Puede suceder que los hombres nada quieren saber de esta espiritualización, pero igualmente tendrá lugar.

El hecho de que ese oculto desarrollo del alma se tome debidamente en cuenta, se torna significativo sobre todo para la cuestión educativa. “En ninguna otra edad que aquella de la juventud, lo interiorizado del alma humana se torna tan significativo como sucederá en los tiempos próximos a venir.” “Los niños y los jóvenes se hallarán frente a nosotros de manera tal que aquello que ostentan hacia afuera y que están viviendo, no es lo esencial. A la par corre un oculto interior, al cual el educador tiene que tomar en cuenta, si no quiere adjudicarlo a las fuerzas opositoras.”

La moderna corriente de la educación transcurre de manera tal que no toma en cuenta este ente oculto, imperando el criterio: “Hacer todo de manera tal que el niño de entrada todo lo comprende, de vivenciar en ninguna parte algo más profundo que aquello que ya puede comprender.”

A través de una enseñanza tal, “no le entregamos una vianda para la vida más adelante.” Durante toda su vida entonces el hombre no puede tener otra cosa que una comprensión infantil.

En oposición a esta corriente moderna, como educadores tenemos que colmar nuestra alma con la percepción, con la conciencia: “…que en el niño impera un ser misterioso, interiorizado y que debemos acercar al ánimo infantil mucho de aquello que comprenderá recién en el curso de la vida que vendrá,” lo que luego puede extraer de la memoria, pudiendo recién entonces comprenderlo y evaluarlo. Esto promoverá la salud de las personas, será una fuente de vida interior.

En lugar de abstracta ciencia natural, en la enseñanza tendrá que ser ofrecido hasta el cuarto o el quinto grado, una amorosa contemplación de la vida animal, referida a través de la imagen; historias simbolizadas, narradas adecuadamente, de la vida animal y vegetal y de los cristales.

Aun con referencia a la historia se trata, ubicar la vida palpitante en el acontecer de la historia, despertar un sentido para todo aquello que vivencia el ánimo humano en el curso de su evolución humana.

Se trata del hecho, “de colmar al alma del niño realmente con contenidos plenos de vida, de manera tal que aquello que misteriosamente oculto, corre como sub-corriente en el niño, realmente puede ser comprendido.” De esta manera el ser humano será menos árido en su vida anímica, estará menos nervioso, “cuando más adelante en su vida anímica, puede valerse de estas narraciones, brindadas en el sentido de las leyes del mundo. Al haber conocido el hombre a la naturaleza de manera tal – al respecto, Rudolf Steiner  tiene en cuenta siempre la edad hasta el cuarto o el quinto grado-entonces, más tarde puede crear una consonancia entre aquello que se le presenta dentro de vivientes formas de vida y las leyes natrales, mientras que tan solo devasta su espíritu, cuando tan solo accede a las abstractas leyes naturales.”

Una ampliación y profundización de este aspecto lo encontramos en la conferencia del 11 de septiembre de 1920, dada por Rudolf Steiner en Dornach.

En la época precedente a la nuestra en la cual el hombre tenía que desarrollar preponderantemente la intelectualidad, las almas en cierto modo estaban transpuestas con fuerzas exentas de imágenes, del mundo espiritual-anímico  se traían fuerzas sin imágenes de la vida anímica.

Ahora empero comienza la época – y esto en muchos casos es lo tempestuoso de nuestra época – en la cual las almas traen consigo imágenes al descender a través de concepción y parto del  mundo espiritual hacia la vida terrenal; imágenes de aquello que han vivenciado en el mundo espiritual. El hombre de la actualidad siente: “Dentro de ti, a partir de una vida pre-natal, viven imágenes, que debes despertar a la vida durante la existencia terrenal.”

Es por ello que hoy en la educación deberá ser aportad la ayuda para que aquello que quiere ascender del alma, cobrando validez en el cuerpo astral, de hecho pueda cobrar validez.

En la pedagogía Waldorf por tal razón justamente se ha colocado en un primer plano el hecho de que la enseñanza y la educación de los niños parte de una representación basada en imágenes, de una instalación de imágenes, leyendas, cuentos de hada. También aquello que los niños reciben mediante el estudio de la naturaleza, no deberá ser dicho de manera seca-prosaica, sino tiene que recibir el atuendo de lo imaginativo.

“Dado que aquello que se ubica en la profundidad del alma infantil, son imaginaciones recibidas en el mundo espiritual; y quieren ascender.” Cuando el maestro encuentra el correcto camino hacia el niño, le ofrece imágenes a través de la narración. “Y, al ubicar el maestro imágenes frente al ánimo del niño ascienden por el ánimo infantil la simagenes aquellas, recibidas con anterioridad al parto, previamente a la concepción.”

Estas imágenes actúan como fuerzas en el alma. Tendrían un efecto destructor, al no ser elevadas, en representación imaginativa. ¿ qué acontece en el caso de no ser ascendidas? Esas fuerzas destructivas no se pierden, se expanden, adquieren existencia y ejercen acción en los pensamientos, en los sentimientos, en los impulsos volitivos. ¿y qué tipo de personas se generan de esa manera? “Rebeldes, revolucionarios, personas disconformes, personas que no saben lo que quieren, por querer algo que no se puede saber, porque quieren algo que no puede ser realizado mediante organismo social, algo que tan solo se lo están representando, que debería haber entrado en su fantasía, pero que no ha entrado, y en cambio ha entrado en las turbulencias sociales.”

“Cuando hoy el mundo se encuentra inserto en revueltas, es el mismo cielo que está revolucionado, vale decir, el cielo que es retenido en el alma de los hombres y que entonces no aparece en su figura propia, sino en lo opuesto, en lucha y en sangre, en lugar de imaginaciones. No asombra entonces, que aquellas personas que participan en esa obra destructiva del orden social, en realidad tienen la sensación de estar practicando el bien. Dado que, ¿qué sienten? Sienten al cielo dentro de sí, sucede empero que tan solo toma figura de caricatura en su alma. Tan serias son las verdades con las que hoy nos confrontamos… en la vida social se vierte aquello que en realidad procede de la vida pre-natal. Quien conoce los contextos sabe, que en aquello que aquí en la tierra aparece en forma de caricatura debe ser reconocido aquello que en realidad es divino.

Las referencias mencionadas están indicando al elemento de las imágenes, que desde el pasado el hombre trae consigo a la vida de la actualidad; el siguiente extracto de la conferencia: “Disposición, dotación y educación del hombre, dada en Berlín, el 12.1.1911, está señalando a lo futuro, conformando aquí el cierre:

Para hacer entendible, que aquello que dentro de nosotros portamos a modo de elemento olvidado sigue actuando, Steiner se refiere a las sumergidas vivencias de la infancia. Muestra, como de ninguna manera están olvidadas, y en cambio juegan un rol importante en la vida del hombre, cobrando acción como fuerza de fomento, o fuerza de impedimento, formando esencialmente al estado anímico y determinándolo.

“Lo mismo acontece con aquello que más tarde aprendemos: lo olvidamos con respecto al tenor de las palabras y de los pensamientos, pero sigue estando dentro de nosotros a modo de un cierto clima anímico. Cuando por ejemplo una persona a una determinada edad aprendió la realización de baladas y otras poesías de grandes héroes con determinadas misiones y cualidades, podrá olvidar los detalles de modo tal que no los puede volver a reproducir; se retiene en cambio aquello que ha aprendido en la estructura de su propio carácter, tal vez, como fortaleza anímica, una postura frente a la vida, permitiendo el acontecer de alegría y de pena. Lo que olvidamos, se convierte en: estados anímicos, en valores del sentimiento y hasta en impulsos volitivos, en aquello que con mayor o menor conciencia reposa en nuestra vida del alma, lo que empero crea y forma en nuestro interior.

“De esta manera estamos viendo que aquello que olvidamos, lo que desaparece de la memoria, crea en nuestra alma, plasmando y configurando, y que luego se revela en nuestro estado anímico, frente a la alegría y la pena, con respecto a nuestro valor, gallardía o cobardía o también con respecto a  nuestro temor y miedo frente a la vida. Aquello que vemos descender desde el cúmulo de la memoria a lo inconsciente, luego se torna creativo en nuestra alma misma.”

Aquello que de esta manera espiritual-anímicamente se sumerge a capas más profundas, queriendo formarnos durante la vida, ya se encuentra con una determinada organización, con estas o aquellas disposiciones que ofrecen una cierta resistencia; “contra ello tiene que arremeter aquello que es creativo en nuestra alma.” Se sumerge empero a una profundidad aun mayor, aun cuando el hombre pasa por el umbral de la muerte. “Y cuando pasamos por la época entre la muerte y un nuevo nacimiento, lo esencial de ese desarrollo humano yace en el hecho de pre-plasmar la imagen original, la figura primaria de este desarrollo humano, la figura arquetípica de nuestro cuerpo físico, de nuestro nuevo cuerpo físico, de nuestra nueva organización física del cuerpo. Allí no tenemos límites y resistencias tales, como se plantean a nuestra organización, en la vida entre el nacimiento y la muerte, allí construimos plásticamente con aquello que hemos adquirido en la vida pasada, la base, las fuerzas fundamentales para una nueva corporeidad, dentro de límites más amplios que puede ser el caso entre el nacimiento y la muerte. Es por ello que podemos decir: aquello  referido a representaciones olvidadas durante la vida entre el nacimiento y la muerte y  hasta el momento de la re-encarnación trabaja en la re-encarnación, en la configuración de nuestra próxima organización física.” Pasamos por el nacimiento con tales disposiciones para la nueva existencia, que proceden de lo creativo-efectivo, que aun se ha sumergido a capas más profundas de nuestro ser, que aquellas representaciones olvidadas en la vida entre el nacimiento y la muerte.

Para cerrar podemos decir: mediante los cuentos de hadas, leyendas, mitos referidos a los dioses y sagas, que le contamos a los niños, les acercamos contenidos que no se refieren a lo sensorio, que provienen de los suprasensorio-espiritual, señalando lo suprasensorio-espiritual.

Al igual como la secuencia tonal de un instrumento hace resonar los tonos superiores, así lo gráfico-imaginativo, que a través de la narración aproximamos al niño, mueve a la resonancia las imaginaciones aquellas que han recibido en el mundo espiritual de las imágenes arquetípicas, despertándolas a la vida: fortaleciendo las fuerzas vitales, revelando fuerzas del conocimiento, transiluminando e incentivando las fuerzas de la voluntad.

11.11.2016