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Dr. Jürg Reinhard

INFUSIONES DE LUZ Y AMOR

Lo que podemos hacer siempre en oportunidad de enfermedad, preocupación y desamparo, para nosotros mismos y también para otras personas que lo necesitan, es enviar luz y amor, ya sea mediante pensamientos enviados, o directamente a través de la mano. Cada organismo viviente está rodeado por un halo de luz. De esa luz, el organismo se alimenta. Las personas enfermas tienen cavernas en ese organismo de luz, y nosotros podemos llenarlas, cuando amorosamente integramos la luz que fluye alrededor de nuestra mano, al aura del enfermo. La luz puede fluir de nuestro aura a aquel de la otra persona sin el contacto directo. Podemos percibir el fluir a través de la mano, cuando logramos sentir realmente ese amor por el otro. Del mismo modo, como ninguna planta puede prosperar sin la luz, como sin el calor del sol no se produce movimiento alguno, así toda cura procede del sabio tejer del organismo lumínico dentro del amoroso fluir del calor. Una vez colmado el aura, se reduce el fluir y podemos apartar la mano. Todo lo que acontece en el organismo humano, es guiado por el calor y la luz a través del espíritu y el alma. Tales infusiones de luz y amor, en el caso de las afecciones localizadas pueden promover el alivio inmediato y hasta el cambio hacia la recuperación. Esto cobra validez sobre todo en el caso del cáncer, donde tiene que fluir amor, luz y calor hacia las células para que puedan diferenciarse en células normales del organismo.

¿Qué sería del niño, si hacia él no fluyese luz y amor?

9.03.2017