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HALLAR EL TONO JUSTO...
Reflexiones con respecto a lo expuesto por Rudolf Steiner acerca de la orientación sexual en el libro “El estudio del hombre”
                                                                       Bartolomeus Maris
DEN RICHTIGEN TON FINDEN...
Ueberlegungen zu den Aussagen Rudolf Steiner ueber sexuelle Aufklaerung, in dem Buch “Allgemeine Menschenkunde” Medizinisch-Paedagogische Konferenz Heft/34
 
Traducción: Ana Maria Rauh

PROLOGO:
En el siguiente artículo se trata de desarrollar un tema que Rudolf Steiner ha esbozado en la última conferencia del ciclo Estudio general del hombre y comprender lo que allí se ha dicho. Es entendible, que esta idea se ha tratado recién al final de las consideraciones acerca de las consideraciones acerca de la pedagogía Waldorf, dado, que ha sido edificada sobre lo dicho con anterioridad. Al menos será necesario un “modo de ver inverso”, para poder captar el curso del pensamiento de Rudolf Steiner, que involucra el hecho de que en el plano espiritual muchas cosas son exactamente al revés que en el mundo físico. En este sentido, este artículo debe ser considerado como aporte al estudio de la antropología antroposófica.

Es el tono, el cómo, de lo que depende todo. ¡De que manera empero cobra validez esta afirmación, con respecto a la charla con jóvenes, referida a la sexualidad! El tono, es lo que se percibe en primera instancia, creará confianza o creará distancia. Cuan difícil puede ser a veces en las clases hallar ese tono justo. Tanto mas alentador ha sido, cuando descubrí, que Rudolf Steiner justamente nos habla de cómo encontrar ese tono, en oportunidad de la orientación sexual, que empero con ello a su vez nos coloca frente a una tarea nada fácil.
“Y entonces, el hombre recién hallará el tono justo para hablar acerca de algo así. No puede asombrar por ello, que toda la charlatanería, que hoy se lleva a cabo con respecto a la manera de cómo tratar la orientación sexual es bastante ilusoria. Dado, que difícilmente podemos explicar algo que no entendemos”.
En el párrafo que antecede dice:
“Y bien, del mismo modo la parte superior del pecho hacia arriba tiene la tendencia de conformarse en cabeza, hacia abajo tiene la tendencia de conformarse en extremidades. Así como aquello que emana de la laringe a modo del habla, es una refinada cabeza, todo aquello que del ser del pecho se orienta hacia abajo, organizándose  hacia los miembros es tosca naturaleza de los miembros. Naturaleza concentrada, tosca de los miembros  es aquello, que el mundo exterior ciertamente va empujando dentro del hombre. Y cuando la ciencia natural alguna vez llegue a revelar el misterio de cómo las manos y los pies, los brazos y las piernas se encuentran metidos hacia adentro, en forma tosca, en medida mayor en la que aparecen afuera, entonces, esa ciencia natural habrá descubierto el enigma de la sexualidad”.
En la última conferencia de la serie Conferencias Fundamentales frente a maestros Waldorf, conocidas como “Estudio general del hombre como base de la pedagogía” (GA 293), Rudolf Steiner habla por primera vez en este ciclo, acerca de la educación sexual. No dice, que esta no debe tener un lugar en la escuela, sino, que debe ser hallado el tono justo, antes de hablar de ello. Y este tono puede ser encontrado recién, cuando se ha descubierto el enigma de la sexualidad, y esto , a su vez es posible recién, cuando haya sido comprendido científico-naturalmente , la naturaleza de los miembros del hombre.
En nuestra normal conciencia cotidiana, vivenciamos a nuestros miembros como instrumentos, con los cuales desde nosotros mismos, podemos ejercer una actividad en el mundo. La dirección es de adentro hacia fuera, en dirección al mundo. Tanto mas tiene que extrañarnos en primera instancia, cuando Rudolf Steiner remarca, que el mundo exterior viene a nuestro encuentro, introduciéndose a nosotros. Del contexto empero surge, que no se está refiriendo al plano físico, sino al plano espiritual. Visto espiritualmente, el mundo exterior viene a nuestro encuentro a través de los miembros; a través de lo que hacemos en el mundo, actuando (con las manos y los pies), el destino se relaciona con nosotros. Así, los miembros constituyen una concentración, desde la cual, suprasensorialmente algo se aproxima a nosotros. En el curso de esta artículo, intentaremos, seguir elaborando esta concepción.
Dos días antes de la citada conferencia, Rudolf Steiner ya ha hablado en las charlas de los seminarios de la educación sexual:
Aquí, tenemos que acotar algo, que es muy importante. Naturalmente todos habrán notado, que últimamente por todos lados se ha discutido la pregunta, acerca de la así llamada explicación de lo sexual a los niños: al respecto se ha aportado toda clase de datos, en pro y en contra. Principalmente, al respecto surgen tres preguntas.
Se tendrá que tomar en cuenta: ¿Quién debe dar esa explicación acerca de lo sexual? Quien seriamente, con toda la responsabilidad del educador asume el lugar de la escuela, prontamente se dará cuenta, que es excepcionalmente difícil , tomar a cargo esa misión. Creo, que a ninguno de ustedes le gustaría brindar una explicación acerca de lo sexual a pilluelos y pilluelas de 12 a 14 años.
En segundo lugar se trata de lo siguiente: ¿De que forma debe darse esa explicación acerca de lo sexual? Tampoco eso es tan fácil, saber de que manera emprender esa tarea.
Y en tercer lugar se trata del hecho: ¿Dónde darla? ¿En que materia situarla? ¿En las clases de ciencias naturales, etc.?
Si a las clases las diéramos, según los correctos fundamentos pedagógicos- didácticos, el asunto se solucionaría por si mismo. Cuando se procede de manera tal, que al proceso de crecimiento a los niños se les explique en relación con la luz, el aire, el agua, la tierra, etc., entonces, el niño incorpora conceptos tales, que en las plantas lentamente podemos pasar al proceso de fertilización, y luego, en el caso de los animales y los hombres. Pero, tenemos que contemplar el asunto en lo grande, hacer, que las plantas se generen a partir de la luz, el agua, la tierra, en fin, preparar aquella concepción, que en el niño puede disponer conceptualmente el complicado proceso de crecimiento y de fecundación. El hecho, de que tanto se ha charlado acerca de la explicación de lo sexual, muestra, que los métodos de enseñanza hoy no están en orden, de otro modo, tempranamente se hubieran creado los elementos, a partir de concepciones tan inmaculadas, puras, como las explicaciones del proceso de crecimiento en relación con la luz, el aire, el agua, etc.” (GA 295).
En relación con la explicación de lo sexual, Rudolf Steiner formula tres preguntas. No pregunta si esa explicación debe tener lugar en la escuela –esto, parece sobreentenderse- solo pregunta, quien debe llevarlo a cabo y al respecto, menciona también los alumnos entre los doce y los catorce años, dice, que es extremadamente difícil, pero no contesta la pregunta referida al quien. Luego pregunta acerca del cómo (“tampoco esto es demasiado fácil”), y pregunta acerca del donde y se refiere en que ámbito de materia. Estas dos preguntas, las contesta indirectamente, al señalar las clases de las ciencias naturales y las clases de botánica.
En las siguientes, breves, exposiciones señala, que este tema de la explicación acerca de lo sexual debe ser tratado a partir de una charla referida a las fuerzas del crecimiento, como estas pasan al proceso de la fecundación, tanto en las plantas, luego también en los animales y en los hombres, siempre en relación con la luz, el aire, el agua y la tierra. Llama la atención, que aquí no habla del calor, sino de la luz, como uno de los elementos.
Dos días mas tarde, vuelve una vez mas al tema y señala, que las ciencias naturales recién habrán descubierto el enigma de la sexualidad, después de haber comprendido la esencia de la naturaleza de los miembros del hombre. Hasta este punto, el mensaje parece ser claro: la explicación de lo sexual corresponde estar en la escuela, quien habla acerca de ello, debería tomar el camino a través de los procesos de crecimiento y fecundación en plantas, animales y hombres, pero, se debería entender, que los miembros del hombre son enrudecidos (de forma ruda, burda) y comprimidos por el mundo exterior y así son empujados hacia el interior del hombre. Luego agrega: “Pero, debemos saber entonces, que de la misma manera como ciertamente en los primeros años de la escuela primaria hemos introducido a  lo anímico aquello que se mete en la naturaleza dentaria, antes del séptimo año de vida, así en los últimos años de la escuela primaria, hemos metido en la vida anímica infantil aquello, que procede de la naturaleza de los miembros y que llega a su plena expresión, recién con la madurez sexual”. Estos dichos de Steiner plantean dos preguntas, a las cuales nos referiremos a continuación. Primero: “ ¿De que manera podemos entender el ser, la esencia de los miembros de manera tal, que de ese modo se arroje luz asimismo, sobre el enigma de la sexualidad? Segundo: “ ¿Qué tienen que ver los órganos sexuales con los miembros?
Con explicación sexual, en el año 1919 Rudolf Steiner seguramente en principio se habrá referido a la explicación acerca de la procreación, ya que por entonces habría pocos métodos preventivos fuera del abstenimiento.


...ENRUDECIDO Y MAS BIEN METIDO HACIA ADENTRO
Al comienzo de esta 14 conferencia, Rudolf Steiner describe como la trimembración de todo el organismo humano (formulados aquí como cabeza, tronco y miembros) se encuentra en los diferentes miembros, vale decir, en la cabeza, el tronco y las extremidades. Es así, que la cabeza humana posee una parte correspondiente a los miembros, o sea, todo aquello que corresponde a la boca, una parte correspondiente a la cabeza misma, la calota craneana, así como un ámbito del tronco, que se encuentra en la nariz. Según Steiner, lo mismo sucede con las extremidades. Esto empero, es mucho mas difícil de imaginar. Dado, ¿dónde podemos hallar la cabeza en el ámbito de las extremidades? Expone que, si los brazos y las piernas se corresponden con la mandíbula superior e inferior de la cabeza, podemos estar inclinados a pensar que los dedos de las manos y de los pies tengan correspondencia con los dientes. . esto empero, dice Steiner –es un error, justamente tenemos que pensarlo al revés. Allí, donde los brazos y las piernas se asientan sobre el tronco (en los hombros y las caderas), debemos imaginar la mordedura de las mandíbulas de las extremidades. Steiner describe, como la cabeza, que pertenece a esa “mandíbula” es de índole espiritual y que debe ser imaginada muy grande, expandida en el entorno. Solamente el ámbito último de los miembros de la cabeza espiritual de las extremidades está concentrado y es visible. Los dedos de las manos y de los pies representan la transición paulatina de la amplitud y del espíritu a la comprensión y la concentración. El movimiento tiene lugar desde la periferia del entorno, en dirección al interior del tronco del hombre. De esta manera, lo espiritual entra al cuerpo humano de modo concentrado a través de los miembros, desde la periferia.
Por lo tanto, el hombre cabeza es completamente visible en su trinidad, del Hombre-miembro, en cambio, solo una parte de los miembros se ha concentrado y ha sido llevado a ser visible, el resto, tanto como la cabeza y el tronco del hombre-miembro han quedado en lo espiritual, el hombre-tronco se encuentra entre ambos. También este hombre-tronco posee su propia membración y trata de volverse cabeza hacia arriba, al desarrollar la laringe y el habla. La lengua humana es el intento, el esfuerzo constante de la laringe, llevado a cabo en el aire, de conformarse en cabeza”. Con el séptimo año de vida, en el cual tiene lugar el cambio dentario, también a la cabeza anímica (el habla) se le otorga una nueva estructura (un sistema óseo anímico), en forma de la gramática. La gramática estructura y membra a la lengua hablada.
“Ybien, de la misma manera, como la parte del pecho humano hacia arriba tiene la tendencia de conformarse en cabeza, hacia abajo, tiene la tendencia de conformarse en miembros. Del mismo modo, como aquello que como habla surge de la laringe, es una refinada cabeza, una cabeza hecha de aire, todo aquello que hacia abajo parte del ser –pecho del hombre, organizándose en dirección a los miembros, es naturaleza de miembros enrudecida (no formada, no refinada). Naturaleza de miembros concentrada, no formada es aquello, que el mundo exterior ciertamente inserta en el hombre. Y cuando la ciencia natural alguna vez llegue a descubrir el misterio, de cómo las manos y los pies, los brazos y las piernas, en forma tosca se encuentran en mayor medida metidos dentro del hombre de la que aparecen exteriormente, entonces, la ciencia natural habrá descubierto el enigma de la sexualidad”.
En la conferencia mencionada, Steiner describe lo espiritual-anímico, como una corriente, que fluye al interior del hombre a través de las manos y los pies, los brazos y las piernas. “El hombre es un dique de contención para lo espiritual-anímico”.(Estudio del hombre, conferencia 13). Así, lo espiritual es empujado al interior del hombre. En ese camino, esa corriente se concentra y  se enrudece de modo tal, que se forman los miembros, pero, esa corriente, que desde afuera llega al hombre y que en realidad es lo esencial de la naturaleza de los miembros entra al hombre a una profundidad mucho mayor que solamente hasta allí, donde terminan las piernas y los brazos en las caderas y en los hombros.
¿Qué tiene que ver esto, con la reproducción? La esencia de la reproducción, procreación (en determinado sentido, tal como ya fue indicado, posiblemente equiparable con sexualidad) es, que un alma humana, que antes de su nacimiento se encontraba expandida en los mundos espirituales, lentamente se concentra , se encarna y, al cabo de la unión sexual de mujer y hombre y es concebida  después de la fecundación (concepción). El gesto y la orientación  de este proceso es con ello, una concentración de grande y expandido a pequeño y visible. (Semejante a lo descrito alguna vez por una mujer embarazada, que en la primera época de su embarazo había vivenciado a su niño como grande, amplio, radiante y colorido, sin contornos claros o formas. Luego se había hecho una revisación con ultrasonido y en la pantalla le mostraron algo pequeño, blanco y negro, medible, diciéndosele, que ese era su hijo. Vivenció una muy veloz contracción, provocada por un precoz hacer visible mediante ultrasonido).
Después de la concepción y también después durante el embarazo, tiene lugar un modo especial de fluir espiritual, que después de llegar al seno materno, allí se acumula y allí se concentra y enrudece. Rudolf Steiner habrá utilizado este término del “enrudecer (tosco)”, seguramente en el sentido de una materialización sin valoración.
Podemos suponer, que lo expuesto por Rudolf Steiner, con respecto a lo espiritual que llega a nosotros desde afuera, tanto corresponde a lo espiritual de una persona en particular, como así también a la encarnación en el marco de la procreación. En el caso de una persona sola lo espiritual suyo llega a él, a través de los miembros “normales”. En el caso de la procreación, no se trata de un hombre terrenal que recibe el flujo de lo espiritual suyo a través de sus miembros, sino de un ser espiritual-anímico que se encarna, que no se une directamente con el ser humano que lo recepciona, sino, que el cuerpo materno en definitiva es únicamente la “estación intermedia”. Hacia el interior del hombre fluye lo espiritual-anímico de un ser humano, que se encuentra próximo a una nueva encarnación. ¿Qué miembros posibilitan empero la entrada del flujo de ese espíritu? De todos modos, necesita de dos personas, que en especial se unan sexualmente.
El espíritu tiene su centro en la periferia y a través de los miembros se une con los hombres. Los miembros posibilitan que el espíritu fluya al interior del hombre. La entrada del flujo de un espíritu a encarnarse se torna posible a través de la relación sexual de mujer a varón.

¿EN QUE SENTIDO, LO ORGANOS SEXUALES DEBEN SER COORDENADOS A LOS MIEMBROS?
Los órganos de la procreación u órganos sexuales, en los tratados antroposóficos y del estudio del hombre, generalmente son coordinados al sistema de los miembros. También en la anatomía, la fisiología y sobre todo la embriología, se habla del sistema urogenital, uniendo al respecto los órganos de la eliminación de la orina y los órganos de la procreación. Embriológicamente, el desarrollo del riñón y de las vías urinarias principalmente tiene mucho que ver con el desarrollo de los órganos sexuales. El desarrollo embriológico de los órganos sexuales comienza conjuntamente. A pesar de que a partir de la fecundación sobre el plano genético ya está definido si será una nena o un varón, el desarrollo tanto de los órganos sexuales exteriores como interiores es igual durante las primeras siete semanas, de manera tal, que en un comienzo se implementan ambos sexos. En ambos se desarrollan las disposiciones para oviducto y útero como también el conducto deferente. Durante las primeras siete semanas, el embrión por lo tanto es bisexual (no confundir con asexuado). Recién después tiene lugar una diferenciación, siendo, que en las niñas, los ya dispuestos órganos masculinos  retroceden en su formación, siendo que solamente los órganos femeninos avanzan en su desarrollo. Lo inverso sucede en los varones. A primera visto, esto podría ser visto como un derroche. ¿Por qué disponer órganos, que al cabo de pocas semanas se suprimen, a pesar de que el sexo ya había sido fijado, genéticamente? En este lugar podemos formularnos hasta preguntas aun mucho mas fundamentales, tales como, porque la procreación humana necesita ambos sexos (si dejamos de lado el hecho, que las personas pueden ser clonadas), o, porque ha sido necesaria una separación de los sexos. Al respecto, Rudolf Steiner nos dice en 1908: “Si hubiese sido posible, que la humanidad se propagase sin los dos sexos, no hubiese entrado en la individualización. Al accionar conjunto de ambos sexos le debemos, que se haya producido el modo actual de diferencia de los hombres” (Estudio científico-espiritual del hombre GA 107).
Sobre el plano genético, la individualización es posible únicamente, gracias a la procreación sexual (esta, por ejemplo, no está dada en la clonación). Según Rudolf Steiner, también en lo espiritual la individualización es posible únicamente cuando con la separación también se genera un accionar conjunto de los géneros (con ello, entre otros, se habrá referido a la sexualidad). Ese encontrarse y actuar en conjunto de los sexos, posibilita luego la entrada del flujo de lo espiritual-anímico de un ser humano que se encarna. Los órganos sexuales unidos, conforman los miembros que están a disposición para la corriente espiritual de la procreación. Un aspecto del enigma de la sexualidad yace en el hecho de que ambos miembros que tienen que actuar en común pertenecen a dos personas diferentes. En el origen embrional, los órganos  sexuales de varón y mujer no son diferentes, luego se tornan diferentes. A pesar de disposición femenina o masculina, tanto el embrión femenino como el masculino ha formado un mismo órgano sexual, que luego de recién al cabo de 7 semanas embrionales se ha desarrollado con diferencia. Podemos imaginar, que el órgano sexual femenino y masculino en conjunto, conforma un par de miembros especial, en cada caso, en una configuración polar. De esta manera también para estos miembros podría ser acertado lo dicho por Rudolf Steiner, de que los órganos sexuales enrudecidos (materializados) se encuentran mas bien metidos hacia el interior del hombre, en mayor medida de la que aparecen afuera. Al hablar de la significación e importancia de la gramática, durante la época del cambio dentario, Steiner ha indicado la relación entre el desarrollo corporal y el desarrollo anímico.
Tenemos que saber entonces, que del mismo modo como en los primeros años de la escuela primaria a lo anímico hemos introducido aquello, que tiende a meterse en la naturaleza dentaria antes del séptimo año de vida, a la vida anímica  infantil en los últimos años de la escuela primaria hemos metido todo aquello que procede de la naturaleza de los miembros y que recién llega a su expresión plena, después de la madurez sexual. Y del mismo modo, como en la facultad de poder aprender a escribir y a leer (gramática) en los primeros años escolares, se muestra la dentición anímica, en todo aquello, que es actividad de la fantasía y que está traspuesto por calor interior, se participa todo aquello que el alma desarrolla hacia el final de la etapa de las escuelas primarias, desde los doce, trece, catorce  y quince años. Allí, se destaca especialmente aquello que a modo de facultades anímicas depende de ser traspuesto por amor interior, anímico, vale decir aquello, que se expresa como fuerza de fantasía.” (GA 293, conferencia 14).
El joven necesita calor anímico, amor y fuerza de fantasía, para poder configurar la madurez sexual física. Con ello, Rudolf Steiner ha dicho mucho, acerca del “como” de las clases de la educación sexual.
En ocasión de la explicación sexual, por supuesto, que no se trata de hablar con los alumnos de los aquí mencionados trasfondos. Quien comienza a comprender algo de la esencia de los miembros y su relación hacia lo espiritual y hacia la procreación, quien intuye la gran dimensión espiritual de la encarnación y de la propagación, podrá hallar el tono justo, para hablar con sus alumnos. En ese tono, vibra la veneración frente al mundo espiritual y las almas de los seres humanos que se encarnan. Entonces, se torna posible, emprender y transitar el camino, indicado por Rudolf Steiner en las charlas de seminario acerca de la procreación de plantas y animales, llegando a los seres humanos realmente de manera tal, que se clarifique la diferencia entre el hombre y el animal.